Falsos mitos de la enseñanza online

La pandemia del Covid-19 ha propiciado un momento de cambio a nivel personal, profesional y educativo que nos ha llevado a un uso masivo y generalizado de las TIC y a cambiar nuestros hábitos. Las empresas se están adaptando al teletrabajo y la educación camina hacía una formación online, que, si bien existe desde hace casi dos décadas, siempre ha generado cierta controversia en el sector basada en mitos que tienden a denostarla y que carecen de fundamento.

Personalmente debido a ciertas circunstancias de la vida que me han impedido llevar a cabo una formación presencial, llevo muchos años metido en el mundo de la educación virtual, el cual me ha permitido realizar la carrera de periodismo proporcionándome las mismas capacidades y conocimientos que a mis compañeros de presencial.

Y es que hoy en día la formación online es muchos más que aquellos cursos masivos y de fácil acceso denominados MOOC que resultaban planos y poco interactivos y que acabábamos abandonándolos en un porcentaje altísimo. Hoy es el complemento perfecto o incluso el sustituto esencial de la formación presencial.

Mitos relacionados con la formación online

1. La educación virtual no tiene límites de tiempo, el estudiante elige el ritmo y no importa cuando lo termine

Esto es una falacia absoluta. La educación online, al igual que la presencial, viene marcada por unos tiempos y unos plazos definidos; es cierto que el estudiante cuenta con una mayor flexibilidad a la hora de organizar su tiempo, pero las actividades dirigidas siguen siempre una calendarización.

2. Se trata de una educación de baja calidad

Afirmación que normalmente se sustenta en experiencias educativas en las que se implementa el factor tecnológico a una enseñanza presencial sin llevar a cabo cambios en su metodología.

La calidad no está asociada con la modalidad formativa que escogemos. Existen diversos factores que nos permiten calificar la calidad de una formación como el dominio del tutor, los materiales, las herramientas empleadas, la interacción de los estudiantes y la pertinencia de las temáticas.

3. No se requiere el mismo esfuerzo para aprobar un curso presencial y resulta más aburrido

Ya os puedo decir, por experiencia que esto no es así. El rol del estudiante en una formación online pasa a ser un rol activo en el aprendizaje. La participación se convierte en algo esencial y la interacción con el profesor, al igual que con los compañeros debe de ser mayor con explicaciones más completas y de mejor calidad. A través de las nuevas herramientas que nos proporcionan las TIC, se llevan a cabo videoconferencias, se habilitan foros y se programan numerosas tareas para el alumnado que en su mayoría suelen ser grupales, fomentando el trabajo colaborativo.

4. Dificulta las relaciones sociales, es impersonal

Hablamos de la existencia de una relación más cercana con el profesor y sobre todo directa e incluso personalizada, lo que conlleva una mejor comprensión de los materiales y una atención, en muchos casos, personalizada. El medio online permite una conexión que no se limita solo a las horas de clase, es decir, que gracias igualmente a los foros, la mensajería instantánea o videoconferencias y tutorías el contacto puede ser inmediato y/o directo, pero, sobre todo flexible.

“En la formación online, el alumno puede formular su pregunta en un foro por escrito, extenderse, pensarla, documentarla con enlaces o vídeos si quiere, y el profesor tiene muchas más opciones y posibilidades a la hora de responder que cuando está de pie en un aula”.

Enrique Dans, Profesor de Innovación en IE Business School desde el año 1990.

5. La educación online no es el futuro de la educación

Cuanto ha variado la interpretación de este mito en estos últimos tiempos en los que nos hemos tenido que adaptar a una educación virtual sistemática… La actual sociedad del conocimiento requiere de personas que aprendan para vivir y que por lo tanto aprendan a aprender. La habilidad/competencia para utilizar, aplicar y crear conocimiento es más importante que la posesión del conocimiento como tal. Esto requiere cambiar las formas de instrucción pasando simplemente de entregar el conocimiento de forma expositiva a un aprendizaje activo como el aprendizaje basado en problemas / resultado.

No es posible afirmar que sólo en un ambiente virtual de aprendizaje se desarrollan estas habilidades, como tampoco sería cierto pensar lo contrario. Pero realmente en términos de eficiencia una educación virtual utiliza mayores recursos que las simples tecnologías de “tiza y tablero” existentes tradicionalmente en una clase presencial. El uso de mayores recursos debe generar mejores resultados.

No hay que tener miedo o prejuicios hacia la educación online. La educación genera conocimiento y el conocimiento experiencia, sea cual sea su procedencia. En nuestro sector las Universidades y escuelas españolas y extranjeras, se adaptan a marchas forzadas a estos nuevos tiempos y proponen cursos y carreras a realizar enteramente online. Eso permite que puedas residir en un país y estudiar en una universidad de otro país extranjero, lo cual se traduce en una gran ventaja a nivel formativo, ya que tendrás al alcance de un clic un amplio abanico de posibilidades en el ámbito educativo internacional.

Cursos de idiomas, pioneros en la enseñanza online

Quizás la fórmula pionera en esto de la educación virtual ha sido la de los cursos de idiomas. Hoy en día estos se han convertido en una manera excepcional para preparar tus exámenes de nivel sin necesidad de salir de tu casa. Me gustaría incidir en la ventaja que esto tiene, puesto que no en todas las ciudades o regiones tienes la posibilidad, por ejemplo, de preparar y/o pasar el examen que necesitas. Es el caso del IELTS, tipo de prueba necesaria para acceder a las universidades en Reino Unido, que podrás realizar gracias a la formación online que ofrecen diversas escuelas y academias de idiomas, lo cual te permitirá prepararlo sin ningún problema desde el salón de tu casa.

En resumen, siempre hay cabida para el aprendizaje y existen facilidades para que, a pesar de los obstáculos o dificultades que la vida nos imponga, podamos recibir una formación adecuada a nuestras necesidades. Así que, no lo pienses más, y escoge la modalidad que te convenga, pero jamás cejes en tu empeño de estudiar.

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